Tú siempre me das valor
mi bien amado
tú, el de todos querido
el perfecto
Tú, generoso Dios
de los humildes
tú, sembrador del bien
de mil milenios
Vuelve tu rostro
hacia mi, Señor de todos
y lléname de tu aliento
vigoroso...
viernes, 12 de enero de 2007
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